sábado, 3 de enero de 2015

LINCE IBERICO







 El día ha sido fresco, el Sol ha calentado algo el ambiente en las horas centrales, pero en este momento en el que empieza a declinar se vuelve a notar otra vez el frío. Todo el día lo he pasado en la misma zona. Un lugar en el que a veces suele pasar algún ejemplar de lince ibérico. Un felino tan escaso y esquivo que se ha convertido en el objetivo de muchos fotógrafos y naturalistas. Aquí, en este momento,estamos un grupo reducido a la espera de algún avistamiento. Charlamos y comentamos nuestras experiencias o las de otros que han llegado a nuestros oídos. O simplemente observamos la zona con nuestros prismáticos, deteniéndonos en algún avecilla que se cruza delante de nuestra visión.

 Más de un año llevo visitando la zona de forma intermitente y aunque he encontrado rastros del gato, excrementos y huellas, nunca he llegado a verlo. Fotógrafos y amantes  de la naturaleza saben de sobra que toparse con una especie rara es la mayor parte de las veces cuestión de suerte, por lo que el conformismo al final de una jornada sin éxito esta más que aceptado y se transforma en optimismo para la próxima salida al campo.  

 Hoy ha sido un día especial, el lince ha aparecido a la hora en que la noche se empieza a hacer patente. a cruzado ante nosotros y ha pasado de largo con un paso tranquilo y despreocupado. Hemos tenido la suerte de que el animal a decidido hacer varias paradas mientras caminaba, lo que nos ha proporcionado el tiempo suficiente para observarlo y fotografiarlo con una relativa tranquilidad y excitación al la vez. En una situación como esta no sabes si poner la mirada en el visor de la cámara, coger los prismáticos o dejarlo todo y observar de forma natural, ya que cuando te pones delante de la cámara y te abstraes en capturar imágenes luego tienes la sensación de que te has perdido algo que tanto has esperado y que ha sido tan fugaz. 



1 comentario:

Joan Carles Fernández López dijo...

ya era HORA JEJEJEJE!!!! FELICIDADESSSSSS!!!!